Un día en Formentera, el mar está algo picado pero con esa agua ¿cómo no bañarse? Resultado: salida forzosa con 7 púas de erizo de mar en el dedo gordo del pie y sí, garantizo que duele. Día siguiente…. Otra cala, Sara bucea y sale súper sonriente con un caparazón de erizo de mar en la mano, do segundos después se le borra la sonrisa, el caparazón se le rompe casi sin tocarlo.

Y ya, esas dos secuencias se me quedan grabadas, el contraste entre la fragilidad del caparazón y la dureza de las púas…. Vuelvo a Madrid y a mi taller. Un tiempo después surge mi pieza Frágil. Un caparazón de erizo modelado a mano en cera, fundido en plata y esmaltado a fuego. El erizo se ha desprendido de sus púas, pero las mantiene cerca, se sujeta a una maya de cobre que hace de gargantilla y le rodean agujas que todavía están dispuesta a protegerle. Lo acompaño de este texto:

Frágil es una metáfora, una asociación de ideas.
A menudo sucede que quién más nos puede agredir resulta ser alguien muy frágil.
Tenemos miedo a mostrar nuestras emociones, nos recubrimos de una dureza externa innecesaria con la que atacar antes de sentirnos atacados.
¿Qué pasaría si todos nos abrimos? Si nos mostramos tal y como somos, sin miedos

Además tuve la inmensa suerte de contar con Rubén Visualart y con el bailarín Jye Fitzgerald para la realización de este video que acompaña a la pieza.

Abrir chat
Envió gratis a partir de 60€